22 diciembre, 2010

Evidente evidencia

Ahora comienzan las sospechas de que el paciente está muerto, o por lo menos en coma, y sorprende tanta sorpresa, porque desde hace algún tiempo se anda diciendo que no respira, que está frío y que no tiene pulso. La pregunta es por qué la obstinación en querer creer que está vivo ese pesado cadáver que es el sistema de partidos tradicionales, que no tiene ya nada que ofrecer al país, si es que alguna vez tuvo algo. Aquí un reciente ejemplo. El Senado ya lo había aprobado con 24 votos de 27 presentes; en la Cámara de Diputados el PLD lo aprobaba con el 95% de sus diputados el presupuesto para el año 2011, sin el anhelado 4% del PIB para educación; el bloque reformista, que en principio se opuso, dejó claro que esa oposición no era más que una sucia forma de negociar algunas migajas con el partido de gobierno. Pero el PRD que votó con todos sus representantes en contra de la aprobación en primera lectura, y hasta se hizo merecedor de ciertas alabanzas por tal actuación, una semana más tarde dejaban claro su indiscutible posición de pusilánimes, esta vez no por acción sino por omisión. Y es que a excepción de no más de tres diputados, el resto mostraba su inutilidad al abstenerse. Entonces ¿qué pasa con los nueve que votaron en contra? No se puede decir que son ellos la muestra de que aún esos partidos tienen algo que ofrecer? ¿No es, por tanto, injusto generalizar al decir que son todos iguales? ¡Pero si es el mismo sistema de representación el que generaliza al anular a las minorías! La cosa comienza en las elecciones: uno gana, otro pierde; de manera que la importancia de los miles de votos a favor del perdedor se convierten rápidamente en ceros a la izquierda, no valen nada. Eso es más que notorio en las presidenciales donde es el 50+1, y que se joda el 49. Pero nada, digamos que ese es un problema de fábrica que vino en la misma caja en el que se importó el modelo de democracia que usamos. Hablemos, pues, de las congresuales. Al elegir senadores y diputados sucede lo mismo que con los presidentes, pero con una agravante: aquí sucede una segunda etapa de anulación. Todo grupo menor a 2/3 se vuelve cero; su voluntad se anula completamente, y su decisión solo puede servir de buen ejemplo. Por eso los nueve que votos en contra al final no valen nada, y es la decisión de la mayoría absoluta (aunque sea relativa) la única tomada en cuenta. En fin, resulta tristemente cierto que la Cámara de Diputados NO SIRVE en su totalidad, porque las particularidades no son contadas.

Volvamos con la pregunta de si esos nueve no demuestran que aún esos partidos tienen algo que ofrecer. Nuevamente las apariencias engañan. En el mango del machete no hay filo. No todas las partes de un aparato siniestro son malas, mas es la totalidad, el todo integrado, lo que hace posible al aparato. Sin mango no hay machete. Toda dictadura, todo gran partido, todo orden político mantiene flexibilidad de caracteres. Tienen sus caras buenas y bonitas que en su discurso parecerían incluso contradecir al mismo sistema, y es sin embargo esta dualidad lo que más legítima y brinda aceptación a esos regímenes, ya que mientras en más patas se apoya un cuerpo más difícil es hacerlo caer.

De debajo de los peñones que son el PLD, PRD y PRSC han salido tremendas alimañas de la inmoralidad que van desde narcotraficantes hasta violadores; y yo en lo personal no sé cuántas evidencias más es que se necesitan para dejar claro el incapacidad, y sobre todo, la indisposición de esos partidos para gobernar mínimamente bien. Seguimos obstinados en cortar por lo sano la carne de esa res, y ya vamos muy cerca de los huesos.

10 diciembre, 2010

Proclamación Neoliberal de los Derechos Humanos

Toda persona tiene derecho a comprar y a consumir desmedidamente, a engordar como puerco, a ver televisión hasta podrir su cerebro, a rodearse de realidad a través de los videojuegos, a creer que la vida humana puede existir en la pantalla de un celular, a conocer el sexo por medio de la pornografía, a cargarse de violencia y reventar al prójimo, a venderse junto a su familia a quien le pueda pagar, a drogarse hasta destruir su organismo, a renunciar a su ser para entregarse a lo que ve. Esa, y solo esa, es la libertad. Y no hay muestra más grande de Libertad Individual que la de matar al de al lado para salvarse a uno mismo.

25 noviembre, 2010

4 razones para no dar el 4

Mantenerlos en la oscuridad

Esta ha sido muy mencionada, y es en efecto la razón que más busca conservar el sistema como tal. Se resume así, el conocimiento es luz, sin luz es imposible ver las cosas, y los que controlan este mundo simplemente no quieren que la gente vea las cosas como son. Por eso la importancia de mantener a los saqueados en la oscuridad, donde no puedan darse cuenta de la forma en que se les explota y se le roba. Esa es la gran función de la ignorancia en este orden de cosas, mantener cegados a los que no deben estar conformes. Cómo un analfabeta puede conocer sus derechos?

La educación es para las élites

La filosofía en la antigua Grecia no era para los esclavos ni para los ciudadanos comunes sino para los provenientes de familias aristocráticas. Este patrón se ha venido repitiendo en todas las sociedades clasistas hasta la época. Haciendo de los conocimientos un asunto de la clase mas o menos dominante se garantiza la diferencia cultural entre los pobres y los no pobres. Y aunque se ha dicho por ahí que a mayores niveles de educación mayores ingresos, yo diría lo contrario, a mayores niveles de ingresos mejor calidad en la educación pero los individuos que acceden a mejor formación se crean así mejores espectativas económicas que los que no. Esto salta a la vista y tampoco requiere de un análisis. Es imposible imaginarse al hijo de un funcionario de gobierno tomando clases en una escuela pública, igual el hijo de un empresario. La enseñanza dominicana es mala en cualquier sitio, pero no es lo mismo tomar clases bajo aire acondicionado que tomarlas en una escuela sin butacas.

El pobre trabaja para el rico

Esa es la causa estrictamente económica. Para qué una persona tiene que saber leer y escribir si va a limpiar pisos? Para qué necesita un ebanista aprender a resolver ecuaciones de segundo grado? Para qué una cajera tiene que conocer la historia de la Primera Intervención Norteamericana? Para qué un delivery debe saber cómo se realiza la fotosíntesis o cómo se forma un rayo? La verdad es que para hacer esos trabajos no se requiere más conocimientos que los cotidianos, y ya, es eso. El que los emplea no tiene que ver con más nada, solo con que ellos puedan hacer lo que deben hacer. En ese punto el resto de los saberes está demás. Tal es la división social del trabajo, a algunos les toca aprender ciertas cosas a otros no. La formación de la mano de obra está en función de la demanda del capital. Recuerden que ya no existen humanos sino recursos humanos.

No es la mejor propaganda

Es esta, a mi juicio, la razón que mejor responde a la negativa de los gobiernos que nos han tocado a aumentar el presupuesto dedicado a resolver los problemas educativos del país. Esta se engloba en una tradición, sinceramente estúpida, de los gobernantes de países subdesarrollados en preferir los gastos apreciables a simple vista con los que sí se puede hacer publicidad. Es más fácil de exhibir la construcción de un metro que las de mil escuelas.

Por otro lado el desarrollo de un sistema educativo necesita de continuación, es un proyecto a largo plazo que requiere el seguimiento de los siguientes gobiernos. Es decir que los frutos de una inversión en capacitación de docentes se ven en 5 o 6 años, y si algo nos caracteriza es el inmediatismo.


Después es fácil entender que para los que controlan el Estado y para el sistema en sí el gasto en educación puede ser negativo e incluso pone en riesgo sus intereses.

27 septiembre, 2010

Sobre el desprecio

La una y cuarenta y cinco de la tarde en cualquier intersección medianamente importante de la ciudad de Santo Domingo.
De repente y de la nada se acerca un objeto volando que se estrella contra el parabrisas del carro, resulta ser una esponja cargada de agua de dudosa reputacion. La cosa yace pegada del cristal dos segundos hasta que aparece el dueño: un muchacho de unos dieciséis años, morenito y flaquito. Mientras con una mano estriega el estropajo, con la otra pasa el escurridor, y al mismo tiempo va cantando un dembow o comienza a dar la muela para que le d
en algo. El semáforo ya cambió y él se acerca a la ventana del conductor:
-Barón, deme algo ahí, no sea así.
–No ombe, mano, no hay na.
–Diablo, no sea tacaño. Ta to`, vaye con dio.
Este diálogo se repite interminablemente, día tras día, con algunas variaciones.
Lo cierto es que la ciudad capital vive el esplendor de la era de los tapones provocados por la cantidad de vehículos en circulación, por los semáforos que están apagados o tienen las tres luces prendidas al mismo tiempo, por las construcciones del gobierno, o por algún policía de tráfico, sí, cuando aparece un “semáforo inteligente” que funciona entonces aparece un amet bruto para armar la congestión. Por eso el número de limpiavidrios que zigzaguean en las avenidas es cada vez mayor. Y este personaje por decir alguno; también se puede hablar del cojo que pide, el manco que pide, el inválido que pide, el ciego que pide, la vieja que pide y el sano que pide. Por ahora no me interesa su bienestar, posiblemente le ingresan al mes más que a cualquier empleado de oficina. Concentrémonos en la reacción que provoco al sujeto del automóvil. Primero el susto cuando la esponja sin previo aviso ataco el cristal. Luego la contemplación hacia el tipo que limpia sin pedir consentimiento. Después decide si le va a dar o no dinero. Pero al final del episodio lo casi seguro es que cuando da la luz verde y se arranca el carro, esos primeros treinta segundos se destinaran con exclusividad a maldecir al azaroso limpiavidrios. ¡Que se ponga a trabaja de verda! ¡Lo que me molesta e que son freco, no piden permiso! ¡Creen que hay que darle dinero obligao! ¡A ese se le ve que e` un drogadicto!

En fin, todo un despliegue descriptivo de desprecio; más fácil es pensar que el muchacho en verdad disfruta del sol del mediodía y del co2 de los motores. Se ignora que él es la consecuencia y no la causa de todo un proceso de exclusión y marginación social. Pero esa historia ustedes bien la conocen. Lo interesante es observar ese fenómeno de movilidad del desprecio, que nunca va a donde empieza sino donde termina, en lo visible, en lo palpable, en lo que se puede enfrentar cara a cara; porque si bien esta no es una sociedad puramente fachista al menos es fachadista. Y en este caso nuestro amigo el limpiavidrios personifica lo malo, lo feo y lo molesto del entorno. Es la materialización de lo despreciable. Una tarjeta recordatorio del subdesarrollo.

Los de nuestros tiempos

"Hacer rendir al enemigo sin luchar es la cima de la perfección", Sun Tzu.

Mi generación, un poco la que me antecede y sobre todo la más joven que yo se ha topado de frente con una sociedad que posee, literalmente, miles de mecanismos para evitar el pensamiento crítico y el cuestionamiento hacia los distintos poderes que controlan la vida. Algunos funcionan haciéndonos desinteresar, otros confundiéndonos y otros condenándonos. Estas herramientas del sistema las encontramos en todas las clases sociales los encontraremos y solo variarán la forma pero no su alcance.

Los niños ricos tienen grandes responsabilidades: disfrutar de las facilidades que les ha dado la vida, comprar, gastar, usar sus playas privadas, viajar, ir a sus discotecas racistas, darse alguna que otra rayita de cocaína; y por último pero más importante, prepararse para perpetuar y expandir las riquezas que han heredado. El punto es que como clase, no como individuos, su papel es mantener todo igual, así que el único cambio que puede surgir de aquí es el de la pócima gatopardista de cambiar algo para que todo siga como está.

Me saltaré la mediana burguesía y la clase media alta porque, a mi juicio, encuentran contenidas sus principales características en las clases que la circundan.

Por el hecho de estar en el medio, la clase media basa su existencia en la escalada social mientras se ve succionada hacia la pobreza por un sistema económico que se nutre de polarizar. La bella ilusión del mundo “competitivo y globalizado” en el que estamos convierte la educación superior en preparación de recursos humanos. Sustituye la formación intelectual por una simple búsqueda de curriculum. No solo es la carrera ahora se necesita una maestría o varios cursos de postgrado y ni así se garantiza un puesto de trabajo medianamente digno. Agreguemos que hay que tener experiencia laboral para poder trabajar (pequeña paradoja). Cuando sumamos vemos que ese camino de superación material les deja poco espacio para relajos del tipo anti-sistema.

Entonces continuemos con los estratos más bajos, hablemos de los pobres, en sus diferentes subcategorías. Son la mayor parte de los dominicanos; oprimidos, discriminados, explotados, desplazados. Son los que ya no pueden hundirse más, están en el fondo. Por tanto son los verdaderos necesitados del cambio social. Gracias a la vulnerabilidad que les causa su propia miseria han podido ser fácilmente manejados al antojo de quienes manejan la política con las diversas formas de clientelismo y asistencialismo. Hoy día a los jóvenes de los sectores marginados parecen tener algunas opciones para salir de la pobreza que van más allá de la clásica delincuencia. Ahora tenemos el fenómeno del narcotráfico y la corrupción gubernamental y policial como formas fáciles de escapar del pauperismo. Esa es su única opción de andar en jeepetas, de poder lucirse y decirle al vecino que él está por encima. Mientras a las mujeres se les reserva el privilegio de poder prostituírsele a cualquier magnate de la fauna dominicana. Y el resto se quedará como fuerza laboral tanto en trabajos formales como informales, estarán tan ocupados en su lucha por sobrevivir que nunca podrán luchar por vivir.

Por otro lado tenemos a la tecnología utilizada a sueldo de las multinacionales para impulsar el consumismo desmedido y la distracción, esas son las verdaderas semillas de la cultura light que nos cambia conciencia por apariencia.

Como respuesta a todo surgen válvulas de escapes como las famosas contra-culturas que a veces solo son el complemento de este sistema de dominación e imposición. También están los grupos reformistas, esos que claman por restitución de los “valores” pero nunca buscan la causa de la debacle. Pero un extremo encontramos el milagro: jóvenes de todas las clases que abrieron los ojos y no para volverlos a cerrar. Los que saben que el problema está bien metido en la raíz. He ahí cualquier tipo de esperanza.

Una nueva etapa de lucha social no puede basarse en la búsqueda de respuestas a la indigestión existencial que irónicamente producen las condiciones anteriormente expuestas, es decir, como una forma alternativa de vivir estos tiempos. La contienda que nos toca tiene necesariamente que estar cimentada en la vieja consigna, que no tiene fecha de vencimiento, de Libertad y Justicia Social.

Podemos pasar como otra generación que no hubo que pegarle ni un tiro para matarla sino que nunca nació. Podemos pasar como los que se rindieron sin nunca luchar. Está en nosotros evitarlo.

20 enero, 2010

La historia de otro llamado mesías

Yes we can! Yes we can! Yes we can!!! Esa era la consigna que hace un año saco galones y galones de lágrimas, si las hubiesen podido recolectar.

Pero qué era exactamente ese “we can”? A caso era que podían aumentar las tropas en Afganistán, y así extender la guerra hasta tiempo indefinido? O era que podían bombardear a Pakistán con drones? O era que podían volver a tumbar gobiernos en Latinoamérica como en los viejos tiempos? Y háblenme del Time to change? Sí, ya era tiempo de cambiarle la cara a Estados Unidos por otra más joven, que se volviera la moda. Era la hora de pintar las paredes, pero sin quitar la pintura anterior. Era la hora de hacerse de una buena fachada. Una nueva máscara que dejara al mundo perplejo, así nadie sabría lo que había detrás.

Pero no necesitaron quitarse la careta, al tiempo sus propios gestos son los delatores.

14 enero, 2010

Llanto haitiano


No les bastó

La imperial pandemia
ni la española, ni la francesa
ni el doloroso maremoto gringo
ni el sangriento tornado Trujillo
Ni los ciclones Duvalier
(ni Papa, ni Baby)
ni la calvicie en las montañas
ni las sequías novias del hambre
ni la lluvia de sida
ni lo que el agua se llevó
que el viento no lo trajo
ni Flora, ni Gordon
ni Georges, ni Jeanne
ni Ike, ni Hanna

Y mientras tanto
el sufrimiento se amotina
uno arriba del otro
como clavo sobre clavo
como bala sobre bala
como golpe sobre golpe
como herido sobre muerto
y muerto sobre herido.

06 enero, 2010

Reactivación económica?


Esta fue la portada de Diario Libre, el sábado 2 de Enero de este 2010.
Como ven dos titulares aparentemente contradictorios.
A eso es lo que el gobierno llama crecimiento económico, a la INFLACION.

El secretario de Estado de economía, planificación y desarrollo previó un crecimiento de un 3.5% para este 2010. Crecimiento? Cuando todos sabemos que ahora es que falta "fuete"? sí, crecimiento. Un crecimiento claramente basado en unos cuantos "factores" que el gobierno se ha encargado de buscar.Tras ese crecimiento se encuentrará el dinero que la Barrick Gold le dió a la cúpula de los partidos para que le aprobaran el contrato. Se encontrará la millonada del auge del narcotráfico en el país. Y el del nuevo préstamo con el FMI, y el otro de los 80MM para la remodelación del Estadio Quisqueya.
En este 2010 habrá un flujo de dólares y pesos como nunca vió el país, pero las manos que los moverán serán pocas.